01 septiembre 2007

BIENVENIDOS AL RESTO DE NUESTRA VIDA!!!


Trato de ubicarme años atrás y recordar como es que me visualizaba al tener 30 años. Desgraciadamente algunas de mis metas distan de la realidad. Sin embargo, reconozco que también he hecho cosas que me han causado satisfacción y que no había contemplado cuando era más joven.
Es curioso pero yo recuerdo que tuvo un mayor impacto el cumplir los veintinueve que la tercera década. Tal vez se debió a que era el último año antes de ubicarme en las temibles edades de los tas.
Supongo que cada individuo vive y percibe de manera distinta el crecer o envejecer, aunque obviamente existen también una serie de sentimientos, percepciones e ideas como grupo generacional y que en ocasiones rebasan incluso el medio social o cultural en el que nos desenvolvemos.
Básicamente de estas ideas es que brotó mi escrito de LA EDAD DEL HUECO. Como les comente en la entrada anterior el directamente culpable de iniciar con esta aventura en la red fue mi querido LGPG, pues me sugirió crear mi Blog.
Cabe mencionar que a pesar de que mi escrito fue publicado hace unos meses en Gonzo's Place, decidí compartirlo una vez más aquí para aquellos lectores fantasmas treintañeros que como yo no han perdido la fé en que llegará el día en que seremos verdaderamente felices.

LA EDAD DEL HUECO (O LA DE EN MEDIO)

Como buena estudiante del comportamiento humano, durante mi deformación profesional tuve que chutarme varios libros de Psicología de desarrollo. Estos libros abarcaban etapas desde del desarrollo prenatal, pasando por la adolescencia hasta llegar a la llamada Tercera edad. Muchos de dichos textos fueron escritos en las décadas de los 70’s y 80’s.
Al estudiar era bastante frecuente que entre mis amigas y yo hiciéramos bromas con relación a lo que describían los autores y lo que habíamos experimentado nosotras mismas, pues podíamos vernos claramente identificadas las características de la adolescencia, como por ejemplo el amor platónico, el antagonismo con los padres entre otras.
Actualmente, después de ocho años de graduada, no recuerdo mucho acerca de lo que en su momento leí en relación a la etapa de desarrollo concerniente a la edad de los 30 años. Vagamente puedo recordar que era como un hueco en algunos libros, ya que se planteaba que la etapa de la juventud, de manera general, abarcaba el período entre los 18 y 29 años. Después de eso prácticamente los autores hablaban de la edad de los 40, claro se describía que en los años previos el ser humano se habría incorporado a la vida laboral, contraído nupcias y tenido hijos.
¿Qué manera de simplificar la existencia verdad? Hoy en día para aquellas personas que nos encontramos entre los 29 y 34 años, nos parecería bastante risible y distante el abreviar de esa manera nuestra vida.
¿Cuál es la realidad? La realidad es que somos una generación en medio de la nada. Por ejemplo, si trazáramos una línea de tiempo, ubicando generaciones, nuestros padres estarían ubicados en un punto en el que el desarrollo y bum de la tecnología está más allá del bien y del mal, no les preocupa el no entender de leguajes de programación de los avances de punta, para ellos se encuentra lo suficientemente distante como ubicarlo en el término de la modernidad.
Por otra parte, encontramos en las nuevas generaciones, a aquellos comprendidos entre los 10 y 25 años. Una generación acostumbrados a los cambios vertiginosos tanto a nivel de tecnología como a los referidos a nivel social. Hablamos de gente acostumbrada al arte del aparecer y desaparecer, ahora es así mañana ya no, hoy está-mañana ya no, y ni quien se acongoje con eso.
Pero enfoquémonos en la gente de en medio. Se trata de entes que no recibieron la introducción a la tecnología por parte de sus padres, frecuentemente sucede lo contrario, hijos ayudando a lidiar a padres con ello o peor aún, seres que solicitan la orientación o apoyo de pubertos expertos en la materia.
Otra característica es que la generación del hueco pertenece al gremio laboral. Sin embargo, a pesar de distar de la primera experiencia de trabajo, se ubica en empleos mal remunerados, con pocas oportunidades de desarrollo profesional y económico. Claro lo anterior es en el mejor de los casos ya que por otra parte encontramos, a los que cursaron una carrera universitaria y a esta altura del partido no han ocupado un puesto que se relacione, ni medianamente, con lo que estudiaron. Por si fuera poco nos enfrentamos a un elevado índice de desempleo, ventaja que aprovechan los empleadores para mal baratar el trabajo de profesionistas. Y es así que encontramos la ambivalencia de seguir pegados a un empleo con jefes, cuyas características parecen haber sido inspiradas del Perfil psicológico de las brujas de Walt Disney, o el tener que formarnos tras 200 personas en busca de la oportunidad a una entrevista laboral.
Hablemos ahora del tema del matrimonio. Es más fácil que los miembros de dicha generación hayan encontrado el empleo de su vida, que al amor para toda su vida. Aquí tenemos también varios subgrupos. Comencemos por el más numeroso de ellos, el cual está compuesto por gente soltera, sin una relación de noviazgo (obviamente sin planes a mediano plazo de boda) y que viven en casa de sus padres. En el siguiente, ubicamos a los arriesgados, que después de un noviazgo de meses decidieron casarse para que pasado un año, decidieran cambiar su estado civil al de divorciados, obviamente sin haber procreado hijos. Por supuesto que en menor frecuencia, existe dos o cuatro despistados, felizmente casados y en espera de ser padres.
Las anteriores abarcan las nuevas características sociales de esta etapa de desarrollo pero qué pasa en el área emocional. Si bien parece que en nada atinaron las descripciones en los libros de psicología, algo si puede ser rescatable. Varios autores coinciden en que la mayoría de las etapas se caracterizan por una crisis, pero ¿cómo es la que experimenta este grupo?
Se trata de una crisis profunda y persistente. Se experimentan una serie de sentimientos negativos como la no identificación social, la cual deriva en una sensación de soledad. Hay una insatisfacción constante derivada de la lucha entre el ser y el deber ser, sin tocar el punto escabros del “tener” que nos ha contagiado la era del consumismo. Cambios físicos, achaques como colesterol alto, cansancio permanente, sobrepeso y dolores de zonas que ni habíamos descubierto que teníamos.
Así que para finalizar y para contribuir en la actualización del contenido en los libros de desarrollo psicológico, podemos decir que la edad del hueco es eso, sentir un enorme hueco imposible de llenar y que lejos de desaparecer crece y crece.
Esperemos que la solución para sobrevivir a esta etapa, igual que en la adolescencia, sea el paso del tiempo pero sin tener que esperar la llegada de la década de los cuarenta años.

LAS PELIS

La primera recomendación cinéfila es una película mexicana estrenada el año pasado y que tiene como protagonistas a un cuarteto de treintañeros. La otra se trata de una cinta más veterana aunque no menos divertida, y que aborda el tema del desencanto que sufre un grupo de jóvenes post su graduación de la Universidad. Y lo transcultural con una pelí alemana clásica que no pueden perderse. Por cierto sus sountracks también son muy recomendables.
EFECTOS SECUNDARIOS (2006)
Dirección: Issa López
Actúan: Marina De Tavira, Alejandra Gollás, Arturo Barba y Pedro Izquiero
Sinopsis:Marina, Adán, Mimí e Ignacio se conocieron en prepa. Marina se moría por Ignacio, y él nunca le hizo caso. Adán molestaba todos los días a Mimí, y se la traía de bajada. Marina y Adán se hicieron los mejores amigos. Doce años después, se vuelven a encontrar en una reunión de exalumnos. Los cuatro están a punto de cumplir 30, y los asaltan todas las dudas de las que vienen huyendo desde los 20: ¿Soy quien creí que iba a ser? ¿Estoy con quien quiero estar? ¿Qué pasó con aquel gran amor de mi vida? ¿Quién tiene la culpa de que terminara mal? Este fatídico encuentro desata una serie de locuras que incluyen venganza, romance, persecuciones, serenatas, atropellamientos, desastres arquitectónicos, vodka, fajes interrumpidos, aeromozas, abejas psicóticas, papitas, gansitos, amor verdadero, mariposas, borregos, el mejor beso del mundo y un gato muerto.
LA DURA REALIDAD (Reality Bites)
1994
Actúan:
Winona Ryder, Janeane Garofalo, Ben Stiller.
Dirección: Ben Stiller
Sinopsis: Lelaina y Vicky son dos amigas que luego de graduarse encuentran que el mundo adulto es demasiado confuso para ellas, especialmente para Lelaina, que sueña con filmar un documental pero se gana la vida en un canal de televisión local. Luego tiene que elegir entre Troy -un patán con clase- y Michael, un yuppie que representa muchas de las cosas que ella debería odiar. Esta agradable comedia romántica en su tiempo quiso ser algo así como un testimonio de los locos años noventa, pero hoy funciona mejor como entretenimiento liviano.
NADIE ME QUIERE ( 1994)
Director:
Doris Dörrie
Actúan: Maria Schrader, Pierre Sanoussi-Bliss Michael von Au, Elisabeth Trissenaar, Ingo Naujoks
Sinopsis: Comedia rosa sobre las empleadas de una agencia aduanal. Una de ellas no es feliz. Necesita de un hombre y se está derrumbando, tanto como para tomar clases de suicidio y hacer su propio ataúd. Desesperada hace amistad con su vecino Orfeo -un homosexual africano-, médico brujo y aprendiz de médium, quien le predice que encontrará un hombre justo antes de llegar a su cumpleaños número treinta.

INSTRUCCIONES PA' SOBREVIVIR A LOS 30's

No hay instrucciones para cumplir treinta. Pero si las hubiera, serían estas:
  • Haz una lista de todo lo que no te gusta de ti y luego tírala. Eres el que eres. Y después de todo, no es tan malo como te imaginas un domingo de cruda.
  • Tira el equipaje de sobra. El viaje es largo, cargar no te deja mirar hacia delante. Y además jode la espalda.
  • No sigas modas. En diez años te vas a morir de vergüenza de haberte puesto eso, de todas maneras. -
  • Besa a tantos como puedas. Deja que te rompan el corazón. Enamórate, Date en la madre, y vuelve a levantarte. Quizás hay un amor verdadero. Quizás no. Pero mientras lo encuentras, lo bailado ni quién te lo quita.
  • Come frutas y verduras. Neta, vete acostumbrando a que no vas a poder tragar garnachas toda la vida.
  • Equivócate. Cambia. Intenta. Falla. Reinvéntate. Manda todo al carajo y empieza de nuevo cada vez que sea necesario. De veras, no pasa nada. Sobre todo si no haces nada.
  • Prueba otros sabores de helado. Otras cervezas, otras pastas de dientes.
  • Arranca el coche un día, y no pares hasta que se acabe la gasolina.
  • Empieza un grupo de rock. Toma clases de baile. Aprende italiano. Invéntate otro nombre. Usa una bicicleta.
  • Perdona. Olvida. Deja ir.
  • Decide quién es imprescindible. Mientras más grande eres más difícil es hacer amigos de verdad, y más necesitas quien sepa quién eres realmente sin que tengas que explicárselo. Esos son los amigos. Cuídalos y mantenlos cerca.
  • Aprende que no vas a aprender nada. Pero no hay examen final en esta escuela. Ni calificaciones, ni graduación, ni reunión de exalumnos, gracias a Dios.

¡Felices treinta, viejo! Bienvenido al resto de tu vida...

Película: Efectos Secundarios

Una buena canción de ocasión...


EL UNIVERSO SOBRE MI
Amaral
Quiero vivir,
quiero sentir,
el universo sobre mi,
como una náufrago en el mar,
quiero encontrar mi sitio,
sólo encontrar mi sitio.